Camino Neocatecumenal

Carismas misioneros y vida consagrada

En los diversos modos de evangelización que lleva a cabo el Camino, es necesaria la presencia de varones y mujeres célibes con vocación misionera para sostener, acompañar y evangelizar tanto en las missio ad gentes y los equipos de catequistas itinerantes, como en los seminarios y en las parroquias. Por ello, en las convivencias internacionales son enviados hombres y mujeres que, viviendo este itinerario de fe, sienten la llamada de Dios a entregar su vida a la Nueva Evangelización.
Además, desde los inicios del Camino Neocatecumenal, cientos de chicas que comenzaban esta iniciación cristiana han sentido la vocación a la vida consagrada y han entrado en distintos monasterios en todo el mundo.