Kiko Argüello

Francisco José Gómez Argüello Wirtz nació en León (España) el 9 de enero de 1939, hijo de José Gómez de Argüello Díaz-Canseco y Pilar Wirtz Suárez-Guisasola, primero de cuatro hermanos. A los dos años de edad, sus padres se trasladan a Madrid. Estudia Bellas Artes en la Academia de San Fernando de Madrid, obteniendo el título de profesor de dibujo. Participa en numerosas exposiciones y concursos de pintura en España. En 1959 recibe el Premio Nacional Extraordinario de Pintura Juvenil, con la pintura: “La espera”.

A finales de los años 50, vive una crisis existencial que lo lleva a un encuentro profundo con Jesucristo, y le conduce a dedicar su vida y su arte a Cristo y a la Iglesia, cambiando también los contenidos de su arte. El 8 de diciembre de 1959, a primera hora de la tarde, mientras se encuentra en casa de sus padres siente el impulso de retirarse a su habitación para rezar un momento; allí percibe la presencia de la Virgen María, con el niño en brazos, que le confía un mensaje: “Hay que hacer comunidades cristianas como la Sagrada Familia de Nazaret, que vivan en humildad, sencillez y alabanza. El otro es Cristo”. El mensaje lo sorprende y se convertirá en el eje de toda su vida.

En 1960, en la víspera del Concilio Ecuménico Vaticano II, que marcará profundamente su vida de cristiano y de artista, realiza junto con el P. José Manuel de Aguilar, un viaje por Europa, para estudiar el arte sacro y encontrar puntos de contacto entre el arte católico y el protestante con vistas a la convocatoria del Concilio. Con el escultor José Luis Alonso Coomonte y el vidriero Carlos Muñoz de Pablos, forma un grupo de investigación y desarrollo del arte sacro, “Gremio 62”, y realiza una serie de exposiciones en Madrid, Royan (Francia) y La Haya (Países Bajos). Su vida de estos años ya está marcada por el apostolado como profesor de Cursillos de Cristiandad.

Al escuchar un discurso del Papa San Juan XXIII que hablaba de la Iglesia de los pobres, tuvo la intuición de que la renovación de la Iglesia vendría de los pobres y así en 1964 abandonó su carrera de pintor. Siguiendo las huellas de San Carlos de Foucauld: vivir la vida oculta de Jesús en Nazaret, decide ir a vivir entre los más pobres, a una chabola de Palomeras Altas, en las afueras de Madrid. Alrededor de él se reúne un grupo de gitanos, quinquis, pobres… ellos constituirán el núcleo de la primera comunidad neocatecumenal.

En Palomeras conoce a Carmen Hernández Barrera que acababa de regresar de Israel y que, a través del liturgista español, p. Pedro Farnés Scherer, está en contacto con toda la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II. Carmen queda muy impresionada por la comunidad de pobres que encuentra en Palomeras y decide quedarse a vivir allí, entre ellos, en una chabola cercana.

A petición de los mismos pobres con los que viven, Kiko y Carmen comienzan a anunciar el Evangelio de Jesucristo y, poco a poco, con el paso del tiempo el Señor los lleva a hacer una síntesis teológico-catequética, basada en la Palabra de Dios, la Liturgia y la Comunidad, que permite a las personas vivir en comunión fraterna y les da una fe adulta.

Este nuevo itinerario de iniciación cristiana despertó el interés del Arzobispo de Madrid, Monseñor Casimiro Morcillo. Mons. Morcillo tuvo conocimiento que el 28 de agosto de 1965, una orden gubernamental dispuso que la Guardia Civil procediera a derribar las chabolas de Palomeras Altas. Kiko pidió la ayuda del Arzobispo que, desplazándose personalmente a Palomeras, detuvo el derribo, vio lo que Kiko y Carmen estaban haciendo entre los pobres y los animó a llevar esta experiencia de evangelización a otras parroquias de Madrid. Así comenzaron también en Zamora y en Ávila (1965-67).

En Ávila conoce al siervo de Dios monseñor Dino Torreggiani, fundador de los Siervos de la Iglesia, que les invita a ir a Roma. En 1968 se desplazan a Roma, con una carta del arzobispo de Madrid, monseñor Casmiro Morcillo para el vicario del Papa, cardenal Angelo Dell’Acqua. Mons. Aquí comienza su misión en las barracas del Borghetto Latino. Entre septiembre y noviembre, Kiko y Carmen, acompañados por el presbítero don Francesco Cuppini —después de haber recibido el permiso del Card. Vicario—, hacen catequesis y nace la primera comunidad neocatecumenal en la Parroquia de los Santos Mártires Canadienses de Roma.

Toda esta pasión por la evangelización que Kiko y Carmen llevan adelante, acompañados siempre por un presbítero —el padre Francisco Cuppini hasta 1971, luego el p. Jesús Blázquez, un presbítero español, y el p. Mario Pezzi, desde 1971 para las catequesis en Italia, y desde 1982 de manera estable—, va reuniendo a su alrededor, presbíteros, matrimonios y solteros que se sienten llamados como itinerantes y se ofrecen para ir a cualquier parte del mundo a llevar la misma modalidad de iniciación cristiana, donde hay solicitudes de catequesis.

Comienzan una intensa actividad catequética, con el deseo de llevar la renovación del Concilio Vaticano II a las parroquias y que se estructura, poco a poco, como un itinerario de iniciación cristiana post-bautismal. Después de la escucha de un anuncio y de las catequesis, nace la comunidad neocatecumenal y esta se pone “en camino” para redescubrir, por etapas, el sacramento del Bautismo. Pequeñas comunidades, como la Sagrada Familia de Nazaret, que quieren vivir en humildad, sencillez y en un espíritu de alabanza, donde el otro es Cristo. Las Comunidades no nacen por voluntad de gente que se asocia, sino por quienes, al término de dos meses de catequesis kerigmáticas, se sienten llamados a un camino de crecimiento gradual y progresivo del germen de su bautismo: un cambio existencial de la vida, con una gestación a la vida divina en nosotros. Así, al igual que en la Iglesia primitiva, los cristianos hacen visible en una comunidad la obra de salvación que Dios está haciendo en ellos a través de un camino de gestación a la fe. Una comunidad, Cuerpo de Cristo resucitado, que va haciendo presente el amor y la unidad: los signos que pueden atraer a los paganos a la fe. Esta es una modalidad de realización del Concilio Vaticano II y de lo que el Concilio anhelaba cuando presentaba la Iglesia como luz, sal y fermento. Una modalidad que ayuda proféticamente a la parroquia a pasar de una pastoral basada en los sacramentos a una pastoral de evangelización. En una sociedad secularizada, las comunidades neocatecumenales viven en la Iglesia, Pueblo de Dios, como sacramento de salvación, como luz en medio de las naciones.

El temperamento artístico de Kiko, su experiencia existencial y su formación como catequista en los Cursillos de Cristiandad, junto con la preparación teológica de Carmen, su pasión por la evangelización y el conocimiento del movimiento de renovación del Concilio Vaticano II, serán las bases del Camino Neocatecumenal.

Esta obra recibe su primera bendición oficial durante la audiencia del 8 de mayo de 1974, con las palabras del Papa, San Pablo VI: “¡Cuánta alegría y cuánta esperanza nos dais con vuestra presencia y con vuestra actividad!”, y recibirá también una confirmación muy valiosa durante la audiencia del 12 de enero de 1977, con el discurso del Papa dedicado enteramente al Camino Neocatecumenal. Al final de la audiencia el Papa recibe en privado a Kiko y a Carmen; a Kiko le dice: “Sé humilde y fiel a la Iglesia y la Iglesia te será fiel”, y a Carmen, arrodillada ante él, le pone la mano sobre su cabeza.

Kiko y Carmen, muy atentos y fieles al Magisterio de la Iglesia, después del discurso de San Juan Pablo II en el VI Simposio del Consejo de las Conferencias de Europa (11 de octubre de 1985) que llamaba a la Iglesia a una “Nueva Evangelización”, se sienten impulsados, por un lado, a iniciar en 1986 una nueva modalidad de evangelización, convocando a las familias con sus hijos y, por otra parte, a abrir Seminarios, que sean diocesanos y misioneros, internacionales, que recibirán el nombre de Redemptoris Mater. El 14 de febrero de 1988, con el apoyo del Santo Padre, el Card. Vicario Ugo Poletti, erige en Roma el primer seminario diocesano misionero Redemptoris Mater.

En el año 2026 existen 116 seminarios diocesanos misioneros en los cinco continentes, con más de 3.000 presbíteros ya ordenados. Los suyos fueron incansables viajes misioneros: encuentros con las numerosas comunidades surgidas en tantas naciones, encuentros juveniles multitudinarios tanto para suscitar vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa como para involucrar y llamar a las familias mismas, con sus hijos, para ofrecerse a la evangelización del mundo de hoy.

El Camino recibió un don especial el 30 de agosto de 1990 con la Carta “Ogniqualvolta”, dirigida a Mons. Paul Josef Cordes, encargado “ad personam” para las Comunidades Neocatecumenales. Con esta Carta el Papa San Juan Pablo II reconoce el “Camino Neocatecumenal como un itinerario de formación católica, válido para la sociedad y para los tiempos actuales”.

Dos pasos formales y decisivos serán realizados en el 2002, con el Decreto de Aprobación “ad experimentum” del Estatuto del Camino Neocatecumenal, por parte del Pontificio Consejo para los Laicos, por encargo del Papa Juan Pablo II, y en el 2008 (11 de mayo, solemnidad de Pentecostés), con la aprobación definitiva del Camino, confirmada por el Papa Benedicto XVI, como una “modalidad de realización diocesana de la Iniciación cristiana” (Estatutos, art. 1,2). A lo que seguirá el 26 de diciembre de 2010, la aprobación oficial del “Directorio del Camino Neocatecumenal”, es decir, los textos de las catequesis de Kiko y Carmen que acompañan el itinerario neocatecumenal. Seguidamente, el 8 de enero de 2012, se realizará la aprobación de las Celebraciones del Directorio Catequético y, finalmente, en 2014 la confirmación del Papa Francisco, a través de la Secretaría Estado, de la praxis litúrgica y de los Estatutos del Camino Neocatecumenal.

Kiko ha participado como auditor en varios Sínodos por invitación del Santo Padre:
  1. En 1983, en el Sínodo sobre La penitencia y la reconciliación en la misión de la Iglesia;
  2. En el Sínodo de 1987, sobre La vocación y la misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo;
  3. En 1999, en la II Asamblea especial del Sínodo de los Obispos para Europa;
  4. En 2005, en la XI Asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos, sobre la Eucaristía;
  5. En 2008, en la XII Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre La Palabra de Dios;
  6. En el Sínodo de 2012, sobre La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana.

Además, en 1990 el Papa San Juan Pablo II lo nombró consultor del Pontificio Consejo para los Laicos, por un período de 5 años; el nombramiento fue renovado en 1996 y 2001; en 2008 fue confirmado por el Papa Benedicto XVI; y en 2014 por el Papa Francisco: es decir, desde 1990 hasta 2019 forma parte del Dicasterio para los Laicos.

En 2011 el Papa Benedicto XVI lo nombró consultor del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización, por un período de 5 años.

Las intervenciones de Kiko, con ocasión de la entrega de los Doctorados y de las intervenciones en los Sínodos han constituido una ocasión para exponer toda la riqueza teológica, además de espiritual, de la obra que el Señor ha querido suscitar: la misión de la familia en la Iglesia, el anuncio del kerygma en la nueva evangelización, una nueva estética en la Iglesia, promover relaciones de amistad con el pueblo judío a la luz de “Notra aetate”; y también: la misión sacerdotal de los fieles cristianos, la centralidad de la Eucaristía y de la Palabra de Dios en la Iniciación y en la formación cristiana, la urgencia de la transmisión de la fe a los hijos, la necesidad de redescubrir el verdadero rostro de la Parroquia y en ella la atención que toda la Iglesia está llamada a dar a las Nuevas Realidades Eclesiales, el Camino Neocatecumenal, un camino de Iniciación Cristiana en y para las parroquias…

A la llamada a la nueva evangelización hecha a toda la Iglesia por San Juan Pablo II en 1985 —lo recordábamos antes— Kiko y Carmen responden haciendo una llamada a las familias con sus hijos: así nacieron las “missio ad gentes”, núcleos familiares (padres e hijos) que van a vivir a zonas que necesitan una presencia y un testimonio cristiano, llamadas por los mismos obispos que se las encomiendan, acompañadas de un presbítero, una verdadera “missio”; hoy están presentes en 64 naciones, donde se han formado 220 missio ad gentes. Kiko y Carmen han dado respuesta también a la llamada hecha por el Papa Francisco a prestar atención a las periferias, especialmente las de las grandes ciudades, invitando a las comunidades que han terminado el itinerario neocatecumenal, a ofrecerse a la misión como comunidad, a salir de su propia parroquia y a ir a otra, allí donde el Obispo o el Párroco piden una presencia cristiana. Así varias “Communitates in missionem” han sido enviadas a las periferias de Roma, de Madrid y de tantas otras ciudades.

Recrear hoy un camino de iniciación cristiana, que, por una parte recoja toda la riqueza del catecumenado antiguo y, por otra, se arraigue en la sociedad y en la Iglesia actual, atento a toda la renovación querida por el Concilio, requiere una gracia y unas capacidades verdaderamente geniales, de las que el Señor ha hecho don a Kiko y Carmen. Junto con la síntesis teológico-catequética, este don incluye también la atención a los espacios y elementos litúrgicos, la pintura, la música…

Ante todo, el Señor sugiere a Kiko repensar el espacio celebrativo adecuado para la comunidad: una nueva estética que desde la comunidad se va extendiendo a toda la parroquia, a un nuevo modelo de parroquia. Se recupera así la asamblea litúrgica. Estudiando los baptisterios de la Iglesia primitiva, construye en el centro del espacio litúrgico la piscina bautismal que permite el bautismo por inmersión —como signo más propio de lo que este sacramento celebra, según las indicaciones del Concilio—, coloca la mesa en una posición más central y en las paredes que la rodean, crea y pinta una “corona mistérica”; son cuadros pictóricos que hacen presentes los grandes misterios de la historia de la salvación, según el canon de la Iglesia ortodoxa, pinturas a las que Kiko aplica también su conocimiento del arte moderno. Para toda esta obra cuenta también con la colaboración de varios arquitectos y pintores, con los cuales ha creado una verdadera escuela.

Junto a los espacios litúrgicos, necesarios para que las comunidades puedan emprender este camino gradual de formación y puedan participar plenamente en la Liturgia, Kiko pone música a muchos salmos y otros pasajes de la Sagrada Escritura, a himnos de la Iglesia primitiva, a poemas de autores espirituales, o incluso a algunos de sus escritos.

Hay aún otra nota importante que cabe destacar y que muestra todo el alcance de la escucha creativa que Kiko y Carmen han otorgado al Magisterio de los Papas. En su discurso a la Curia Romana, el 21 de diciembre de 2009, el Papa Benedicto lanza la idea de un “Atrio de los Gentiles” para crear un espacio de diálogo abierto a todos, creyentes y no creyentes, ante los desafíos contemporáneos. Kiko responde a esta llamada fundando la Orquesta Sinfónica del Camino Neocatecumenal y componiendo una sinfonía en el año 2010: “El sufrimiento de los inocentes”, una composición musical, que de un modo celebrativo y catequético, presenta el sufrimiento de los inocentes, y que ha sido interpretada en los principales teatros, salas de conciertos, plazas y catedrales de todo el mundo: Jerusalén, Roma, Madrid, Nueva York, Chicago, Budapest, Tokio, Berlín, Lublin, Auschwitz… En 2023 compuso una segunda sinfonía, en tres partes, titulada: “El Mesías”. Las dos sinfonías fueron interpretadas el domingo 1 de junio de 2025, en el Auditorio “Parco della Musica Ennio Morricone” de Roma, en la Sala Santa Cecilia, con motivo del Jubileo de las Familias. La obra se ha interpretado también en la mezquita-catedral de Córdoba, en Oviedo y en la catedral de Toledo.

Todo esto ha sido suscitado por el Espíritu Santo para responder a la urgencia de la evangelización del mundo moderno, según las indicaciones de los Papas y del Concilio.

Ahora podemos dedicar un poco de atención, con más detalle, a toda esta obra suscitada por el Espíritu Santo.

Arquitectura y pintura

Siguiendo el Concilio, Kiko Argüello, junto a Carmen Hernández ofrece una renovación completa: desde la arquitectura hasta la iconografía, los espacios celebrativos de encuentro entre las personas, que él llamó Catecumenium, con todos los signos, tal como ya se va configurando en el Camino, es decir la Presidencia, el Ambón, la Mesa en el Centro, la Fuente Bautismal…

Esta obra artística de Kiko la encontramos en varias parroquias:

–  La Paloma (Madrid)

–  San Bartolomé in Tuto (Florencia)

–  Santa Catalina Labouré (Madrid)

–  Sagrada Familia (Oulu – Finlandia)

–  Catedral de Nuestra Señora de Arabia (Bahréin)

En otras iglesias/parroquias, pinta ciclos pictóricos, con “Coronas mistéricas” y “Retablos”, destinados a exaltar las fiestas litúrgicas, según la tradición oriental.

–  Catedral de Madrid (ábside y capilla de Nuestra Sra. del Camino)

–  Fresco Parroquia Santiago (Ávila)

–  En Roma: Cripta y sala de la Parroquia de los Santos Mártires Canadienses, Santa Francesca Cabrini, S. Luigi Gonzaga, Natividad

–  Sala litúrgica en la parroquia San Frontis (Zamora)

–  En Madrid: Iglesia y sala de Nuestra Sra. del Tránsito, S. José, S. Sebastián, La Paloma, S. Roque

–  Sala de la Parroquia de la Bonne Nouvelle (París)

Junto con la escuela pictórica, creada por él, realiza varios ciclos de pintura:

–  Parroquia Santissima Trinità (Piacenza)

–  Parroquia de S. Giovanni Battista (Perugia)

–  Parroquia Santísima Trinidad, (S. Pedro del Pinatar Murcia)

–  Parroquia S. Massimiliano M. Kolbe (Roma)

–  Iglesia de San Francisco Javier (Shangai – China)

–  Parroquia El Pilar (Valdemoro – Madrid)

–  Parroquia Virgen de la Salud en el Poetto (Cagliari)

–  Iglesias de Troina, Mestre, Verona, etc.

–  Iglesia Monasterio Carmelita S. José (Mazarrón-Murcia)

Centros Neocatecumenales

Además de las iglesias y de las salas litúrgicas de las parroquias, crea centros neocatecumenales y casas para convivencias: lugares de encuentro entre los catequistas del Camino, los hermanos y las diócesis:

Centro Neocatecumenal de Madrid y Roma

Centro Neocatecumenal Siervo de Yahvé (Porto San Giorgio), lugar de encuentro y de envío de los misioneros itinerantes a las naciones. En 1988, San Juan Pablo II celebrará la Eucaristía y enviará a las primeras familias en misión. En este centro, crea el primer Santuario de la Palabra, lugar para el estudio y para escrutar las Escrituras, decorado con una vidriera original.

Centro Internacional “Domus Galilaeae”, en el Monte de las Bienaventuranzas en Tierra Santa. Este Centro acoge la intuición de Carmen Hernández de erigir un centro de formación para los presbíteros y catequistas en Tierra Santa. San Juan Pablo II —que visitará y bendecirá los trabajos de esta casa en el año 2000— deseaba que esta casa pudiera “favorecer una profunda formación religiosa y un diálogo fructífero entre judaísmo e Iglesia católica”. Prueba de todo esto son las miles de visitas tanto de judíos como de palestinos que quedan impresionados por la belleza y la acogida de la Casa, así como las convivencias internacionales de obispos y también de rabinos.

Casas de convivencias y Centros neocatecumenales en diferentes países de América, África, Europa.

Seminarios Redemptoris Mater

El Señor inspira a Kiko y Carmen la necesidad de ayudar a la Iglesia en esta renovación erigiendo, junto con S. Juan Pablo II, el primer Seminario Diocesano Misionero Redemptoris Mater en Roma. A este seguirán muchos otros Seminarios Redemptoris Mater, en la actualidad 116, abiertos por los Obispos de estas diócesis. Kiko diseña el modelo arquitectónico de muchos de estos seminarios:

Seminario Redemptoris Mater de Macerata (Italia)

Seminario Redemptoris Mater de Medellín (Colombia)

Seminario Redemptoris Mater de Brasilia (Brasil)

Seminario Redemptoris Mater de Varsovia (Polonia)

Seminario Redemptoris Mater de Managua (Nicaragua)

Seminario Redemptoris Mater de Galilea. Preside este lugar, significativamente, el grupo escultórico de Cristo con los apóstoles

Seminario Redemptoris Mater de Denver (EE.UU.)

Seminario Redemptoris Mater de Aviñón (Francia)

Seminario Redemptoris Mater de Costa Rica

Iglesia de los Seminarios Redemptoris Mater de Roma y Madrid

Otras disciplinas artísticas

Además de estas obras de arquitectura, pintura y escultura, Kiko se ocupa de otras disciplinas artísticas: vidrieras, tapices litúrgicos y objetos de orfebrería como cruces, cálices, fundas de Biblias, Evangeliarios, etc., siempre en la perspectiva de servir a la comunidad cristiana en su camino de fe.

–  Vitrales en la Catedral de Madrid (España)

–  Vitrales en el Centro Internacional Porto S. Giorgio (Italia)

–  Vidrieras en los seminarios de Roma, Madrid

–  Vitrales en la Domus Galilaeae (Israel).

Queremos destacar también dos publicaciones:

– “El Kerigma, en las barracas con los pobres», San Pablo, 2012: con la presentación del Card. Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación del Culto Divino y del Card. Christoph Schönborn, arzobispo de Viena: donde se narra la experiencia de Kiko entre los pobres y el anuncio del kerigma. Publicado en español, italiano, portugués, francés, inglés, alemán, japonés, húngaro, polaco, ruso, árabe, coreano y chino.

– “Anotaciones – 1988-2014”, con presentación del Card. Ricardo Blázquez, Presidente de la Conferencia Episcopal Española – Cantagalli, 2016: una recopilación de poemas y oraciones íntimas del mismo Kiko. Publicado en: español, italiano, portugués, francés, inglés, croata, alemán, neerlandés, ruso y polaco.

Reconocimientos públicos recibidos por Kiko:

– Premio del Ministerio de Turismo de Israel por su constante compromiso en llevar a los cristianos de todo el mundo a Tierra Santa (Jerusalén 2005).

– El doctorado “honoris causa”, conferido por el Pontificio Instituto Juan Pablo II, para la “plena valorización de la familia como sujeto eclesial y social, en plena consonancia con la doctrina de Juan Pablo II, por la acogida sin reservas de la encíclica profética de Pablo VI Humanae Vitae por parte de las familias del Camino y para abrir en la familia una liturgia doméstica para transmitir la fe a las nuevas generaciones (Roma 2009).

– El Doctorado honoris causa en teología por parte de la Universidad Católica de Lublin (Polonia) por haber “iniciado una formación espiritual post-bautismal que, a través de una iniciación cristiana, lleva a todo el mundo una acción evangelizadora” (Lublin 2013).

– El Doctorado honoris causa en teología, que le fue conferido —junto con Carmen— por la Catholic University of America, “por haberse distinguido en su dedicación a los pobres, que ha llevado a tantas personas a la comunión con Cristo y a la fe católica” (Washington DC, 2015).

– El doctorado Honoris Causa, otorgado a Kiko Argüello, junto al rabino David Rosen, por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, por su contribución al diálogo judeocristiano (2021);

– La Medalla “Per Artem ad Deum”, entregada por la Asociación Sacraexpo (Polonia), con el patrocinio del Dicasterio para la Cultura y la Educación (2024), por la contribución espiritual que ha dado a través de su arte.

– La Ciudadanía Honoraria del Municipio de Porto San Giorgio (Fermo, Italia) por haber dado a la Ciudad, una visibilidad internacional con el Centro Internacional Siervo de Jahvé.

–  Premio periodístico “Religión en libertad” 2025: premio Especial del Año 2025 a Kiko Argüello por su gran compromiso de evangelización.

Aun teniendo en cuenta la genialidad de la obra artística de Kiko a favor de la Iglesia, él mismo afirmó en su breve intervención con ocasión de la Medalla “Per artem ad Deum”, que lo más importante de toda mi obra artística ha sido abrir un Camino de Iniciación Cristiana en toda la Iglesia, que está ayudando a tantas familias y tantos jóvenes. ¡Eso sí que es una obra de arte!”.