Carmen Hernández

Carmen Hernández

24 de noviembre de 1930, † Madrid, 19 de julio de 2016

Carmen fue, junto a Kiko, iniciadora del Camino. Nació en Ólvega (Soria, España) el 24 de noviembre de 1930. Era la más joven de ocho hermanos -cuatro hombres y cuatro mujeres- y vivió su infancia en Tudela (Navarra, España).

En Tudela estudió en la Compañía de María y tuvo contacto con la Compañía de Jesús (Jesuitas). Como influencia del espíritu misionero de San Francisco Javier, desde muy joven sintió la vocación de partir en misión a la India. Por voluntad de su padre, en 1954 comienza a estudiar Químicas en Madrid, donde se licencia con las máximas calificaciones en el año 1958.

Durante un tiempo trabaja con su padre en la industria alimentaria en una fábrica que la familia tenía en Andújar (Jaén), pero decide dejarlo para trasladarse a Javier, donde entra a formar parte de un nuevo instituto misionero: las Misioneras de Cristo Jesús. Después del noviciado, estudió Teología en la casa de formación teológica para religiosos en Valencia. En 1960 fue destinada a la India. Para esta misión tuvo que prepararse en Londres (en aquel entonces el país asiático pertenecía a la Commonwealth), donde permaneció un año. En ese tiempo, se dio un cambio de dirección en las Misioneras de Cristo Jesús que limitaba su apertura a la misión, por lo que Carmen regresa de Londres a Barcelona. Allí conoce al P. Pedro Farnés Sherer, profesor en el Instituto Litúrgico de París, que trabajaba por la renovación litúrgica que preparaba el Concilio Vaticano II.

En sus clases, el P. Farnés presentaba las fuentes pascuales de la Eucaristía y una eclesiología renovada que mostraba a la Iglesia como luz de las naciones. El vivo contacto de Carmen con los autores de esta renovación conciliar tuvo una gran influencia, más tarde, en la formación de las catequesis del Camino Neocatecumenal.

En 1963 Carmen se establece en Tierra Santa durante dos años. A su regreso a Madrid comienza a trabajar en las barracas de la periferia pensando ir de misionera a Bolivia con otros laicos célibes. Sin embargo, allí conoce a Kiko Argüello, que vivía en las barracas de Palomeras Altas, y decide quedarse en la misma zona. En medio de los pobres, ambos descubrieron la fuerza del Misterio Pascual y de la predicación del Kerigma (la Buena Noticia de Cristo muerto y resucitado) y vieron nacer la primera comunidad. Gracias a la confirmación de esta nueva realidad por el entonces arzobispo de Madrid, Mons. Casimiro Morcillo, Carmen colabora con Kiko llevando a las parroquias –primero a Madrid, después a Roma y a partir de entonces a otras ciudades y naciones– esta obra de renovación de la Iglesia.

Carmen Hernández falleció el 19 de julio de 2016 en Madrid. En su funeral, presidido por el Cardenal Arzobispo de Madrid Carlos Osoro Sierra, y al que asistieron miles de personas, el P. Mario Pezzi destacó que con el Camino es “la primera vez en la historia que una realidad eclesial está fundada por un hombre y una mujer que han estado colaborando constantemente juntos durante más de 50 años”. Además, el Papa envió un mensaje en el que aseguró recibir “con emoción” la noticia de la muerte de Carmen y destacó de ella “una larga existencia marcada por su amor a Jesús y por un gran entusiasmo misionero”. “Doy gracias al Señor por el testimonio de esta mujer, animada por un sincero amor a la Iglesia, que ha gastado su vida en el anuncio de la Buena Noticia en cada lugar, también aquellos más alejados, no olvidando a las personas más marginadas”, escribió el Papa Francisco.