Queridísimos hermanos:

Es para mí una gran gracia ponerme en contacto con vosotros a través de estas líneas.

Ya conocéis la situación creada por el Coronavirus, que no permite que nos podamos reunir para el Anuncio de la Pascua en gran asamblea, por lo que en esta Cuaresma lo realizaré por carta, como hacía los primeros años del Camino. Como veis, se está realizando lo que os decía en la felicitación de Navidad: que 2020 sería un año providencial.

Los acontecimientos que nos rodean nos llaman a todos a volvernos al Señor con fuerza y amor. Amar a Cristo es la única verdad, el resto es todo vanidad – dicen los Padres. Amar a Cristo es la expresión del amor a los hermanos, por eso la comunidad cristiana es un signo de salvación perenne.

¡Ánimo! Estamos juntamente con vosotros todos unidos, siguiendo las palabras de Cristo: “Amaos como yo os he amado”.

Esperando que recéis por mí, por P. Mario y Ascensión, os deseo una seria preparación a la Pascua.

Kiko Argüello, María Ascensión Romero, P. Mario Pezzi.