Última hora: Datos oficiales de protección civil y la policía de Lisboa confirman la asistencia de más de 100.000 personas en el encuentro vocacional

LOS JÓVENES DEL CAMINO NEOCATECUMENAL LLENAN DE CANTOS LAS CIUDADES DE EUROPA

La 37ª Jornada Mundial de la Juventud (Lisboa, 1-6 de agosto de 2023) ha tenido un último momento de alegría extraordinario en el encuentro de los más de setenta y cinco mil Jóvenes del Camino Neocatecumenal, llegados de todo el mundo, con el Equipo Responsable Internacional del Camino, el Iniciador Kiko Argüello, Padre Mario Pezzi y Ascensión Romero.

Desde el inicio de las Jornadas Mundiales de la Juventud (Roma 1986), Kiko y Carmen intuyeron que con ellas se ofrece a los jóvenes del Camino una gran oportunidad: después de haber peregrinado preparándose para los encuentros con el Santo Padre, los jóvenes se reúnen con el Obispo local y con otros Obispos, para echar las redes, para realizar una gran llamada vocacional al presbiterado, a la vida religiosa y misionera, a formar familias cristianas y a convocar a las familias mismas a la misión.

Durante la peregrinación de la JMJ de Colonia (2005), Kiko y Carmen también tuvieron la idea de que, además de la oración y de la escucha de la Palabra que caracterizan estos días, los jóvenes fuesen enviados a una misión de anuncio del Evangelio por las ciudades que pasaban en su itinerario.

También este año, en España —el país de tránsito natural para llegar a Lisboa— así como en Portugal, miles y miles de chicos y chicas llegaron a muchas ciudades y plazas llevando la alegría y la esperanza del mañana, para que estos países no olviden sus raíces cristianas: ese cristianismo que les dio su historia, su cultura y todo lo que les ha hecho grandes. 

En todas estas ciudades resonó la buena noticia del Evangelio, el anuncio de aquel acontecimiento que conmocionó y cambió el mundo: la buena noticia de la victoria de Cristo sobre la muerte. Los jóvenes dieron testimonio de su encuentro con Jesucristo en su propia vida.

Esta peregrinación confluyó en los diversos encuentros con el Santo Padre, el Papa Francisco, en la Vigilia y en la participación en la Eucaristía final del domingo por la mañana.

En la tarde del día siguiente, 7 de agosto, ha tenido lugar el encuentro de los 75.000 jóvenes del Camino, en el gran Paseo Marítimo de Algés, presidido por el Patriarca de Lisboa, Card. Manuel José Macário do Nascimento Clemente, acompañado por el Nuncio en Portugal, Mons. Ivo Scapolo, por otros seis cardenales: Jean-Claude Hollerich (Luxemburgo), Gérald C. Lacroix , Arzobispo de Quebec (Canadá),  Odilo P. Scherer, Arzobispo de São Paulo (Brasil), Sean P. O’Malley, Arzobispo de Boston (USA), Antonio M. Rouco Varela, Arzobispo emérito de Madrid y por otros 47 obispos. El Prefecto del Dicasterio Laicos, Familia y Vida, Card. Kevin J. Farrell, envió al doctor Paul Metzlaff, del “Sector Jóvenes”, como su representante.

El Alcalde, Isaltino Morais, y varios miembros del municipio de Oeiras, lugar donde se desarrolló el evento, también honraron el encuentro. Este es el lugar donde el pasado domingo el Santo Padre agradeció y saludó a los 25.000 voluntarios de la JMJ 2023.

En el palco, junto a los Cardenales y a los Obispos, estaban presentes los equipos itinerantes de las 114 naciones que han acompañado a los jóvenes en su peregrinación.

Encuentro Vocacional JMJ 2023 Lisboa – Kiko Argüello y P. Mario Pezzi

Después de la introducción y el canto “Yo vengo a reunir”, Kiko hizo la presentación de los jóvenes, nombrando su país de origen. Luego, Kiko invitó a los numerosos presbíteros a llevar en procesión al palco la estatua de la Virgen de Fátima, mientras se cantaba el canto “Shlom lej Mariam” —las palabras en arameo que el Ángel dirigió a María (“¡Dios te salve, María”!)—. Al otro lado del palco la gran cruz y una imagen de la sierva de Dios, Carmen Hernández Barrera, que con Kiko dio inicio al Camino y de la que la Arquidiócesis de Madrid abrió la causa de beatificación el pasado mes de diciembre, y que ha sido recordada varias veces durante el encuentro.

A esto siguió la proclamación del capítulo segundo de los Hechos de los Apóstoles, el anuncio hecho por Pedro el día de Pentecostés, al que siguió el anuncio del kerygma de Kiko: “Os anuncio una noticia que se cumple ahora: la esencia divina misma, la sustancia divina revelada y manifestada en Cristo, es que Dios es Amor hacia ti, Amor total”.

Kiko invitó a los jóvenes a levantar la mirada hacia la gran cruz del escenario y les hizo una pregunta: “¿Sabéis qué significa esto?: ¡Que Dios te ama! Dios no puede negarse a sí mismo. La naturaleza divina es precisamente eso: quiere ser uno en ti, quiere estar en ti. Dios está presente en toda la creación, pero quiere estar en ti, no como lo está en la creación, sino en el Espíritu Santo, como persona, totalmente en ti, haciéndose uno contigo, para que tú partícipes del Misterio de la Trinidad, que es Amor. Este Amor te regenera, te hace parte de la naturaleza divina y te adopta como Hijo. Este Amor divino en ti te hace capaz de amar”.

Realmente conmovedor el grito: “Cristo ha resucitado”, lanzado varias veces por Kiko, al que los 75.000 jóvenes respondieron: “Verdaderamente ha resucitado”.

La liturgia de la Palabra se concluyó con el canto solemne del Evangelio del día: la multiplicación de los panes y los peces (Mt 14, 13-21) y la homilía del Presidente del encuentro, el Patriarca de Lisboa.

María Ascensión Romero

El tercer momento del encuentro, el de las llamadas vocacionales, comenzó con el canto “Carmen ’63” y la presentación de Kiko. El Padre Mario Pezzi dirigió una palabra a los jóvenes invitándolos a no tener miedo de ofrecer su vida al Señor, relatando su propia experiencia de más de cincuenta años de presbiterado gozoso, vividos en los cinco continentes; Ascensión Romero —misionera en Rusia durante muchos años— que forma parte del Equipo Responsable desde 2018, ha recordado las palabras del Papa al final de la homilía del domingo: “No tengáis miedo”, animando a los jóvenes a abandonarse en el Señor.

En este momento, tras una pausa de silencio, se vivió el momento de las llamadas vocacionales, fruto de estos días vividos. En primer lugar, Kiko invitó a los jóvenes que se sienten llamados al sacerdocio a ponerse de pie. Al canto “Yo vengo a reunir”, palabras tomadas del capítulo 66 de la profecía de Isaías, que anuncia la obra del Señor que vendrá a reunir a todas las naciones, se acercaron al palco más de 2.000. Estos jóvenes iniciarán un proceso de discernimiento vocacional en sus diócesis. En segundo lugar se hizo la llamada de las chicas que sienten la vocación a la vida contemplativa o a la misión: se levantaron 1.500 y cantando “Tú eres hermoso” se acercaron al palco. También ellas serán acompañadas por sus presbíteros y catequistas para un proceso de discernimiento.

Sobre los jóvenes que respondieron a esta llamada y que subieron al palco, el presidente hizo una invocación al Espíritu Santo, y cada uno recibió la bendición del Patriarca y de los Obispos presentes.

El encuentro ha concluido con el canto a María: “Una gran señal apareció en el cielo” y la bendición del Patriarca.

El sentido de este acontecimiento, de estos frutos, no puede entenderse en su verdadero sentido sin el camino de fe que los ha preparado: no es la emoción de un momento, sino la acción de Dios que obra en sus corazones a través de una iniciación cristiana seria y larga, durante años, vivida en sus comunidades, dentro de sus parroquias.

Encuentro Vocacional JMJ 2023 Lisboa – Procesión de entrada con la Virgen de Fátima
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